INTRODUCCIÓN E HISTORIA
Debido a su práctica, difusión y aceptación, actualmente la Cirugía Plástica y Cosmética se ha convertido en un ícono de nuestro tiempo. Esta palabra tan utilizada hoy en día, surge del griego "plastikos" y del latín "plasticere", y significa "moldear".
Si bien es cierto que probablemente los mayores avances y logros de la medicina se han realizado en el transcurso de 2 o 3 siglos, la Cirugía Plástica tuvo sus inicios en civilizaciones tan antiguas como la Egipcia y la Hindú.
Los primeros procedimientos datan del año 3400 A.C., cuando los egipcios la utilizaban para corregir defectos provocados por las batallas y ataques de animales. En la India, en algún momento entre los años 500-100 a.C. las obras de Susruta (Susruta Samhita), -uno de los médicos hindúes más famosos de aquel tiempo-, describe la corrección de la nariz (rinoplastia) en consecuencia del castigo por adulterio. En su obra, se describe minuciosamente la colocación de injertos a la zona afectada, preservando su aporte sanguíneo. Sin duda, esto fue un éxito grandioso para las limitaciones de la época.
Celso (25 a.C. hasta 50 d.C.) quien se dedicara a reunir en 8 tomos todos aquellos conocimientos ya fueran médicos o quirúrgicos de sus antecesores: Hindúes, Árabes, Egipcios, Griegos, Hebreos y Romanos, para posteriormente transmitirlos a las civilizaciones griegas y latinas. Esta obra se tituló "De Re Medica"; en ella se describen reconstrucciones de labios, orejas y nariz tomando tejido vecino (colgajo). Debido a sus aportaciones al área de la Cirugía Plástica se le considera el verdadero precursor de la misma.
La práctica de la Cirugía Plástica continuó a manos del célebre médico griego Galeno (130-201 d.C.), quien realizó reconstrucciones de nariz, boca y orejas, hasta llegada la Edad Media. En este tiempo, las implicaciones religiosas impuestas por la Iglesia y hasta por el Corán en cierto modo vetaron su práctica frecuente por más de mil años.
Paulus Aegineta (625-690) es también considerado como uno de los fundadores de la Cirugía Plástica. Entre sus trabajos se encuentra la corrección de fracturas nasales, mandibulares y ginecomastia.
Cabe mencionar que durante la Edad Media, específicamente en el año 1414, se realizan avances en la cirugía que permitirán conocer más datos sobre la cicatrización. En Bologna, Hugo de Locca y su hijo Teodorico practicaron un precedente de lo que sería el cuidado y la limpieza de las heridas, utilizando los principios antisépticos de las compresas impregnadas en vino.
Fue entonces hasta pasada la Edad Media e inicios del Renacimiento, cuando a partir de las complicaciones de la sífilis y la lepra, la Cirugía Plástica continuó con su auge.
La responsable de este auge fue la familia italiana de los Branca, quienes tomando como base las enseñanzas hindúes, realizaron una innovación que permitiría evitar las deformidades en la frente cuando la piel era utilizada para las reconstrucciones de nariz, tomando para ello, piel del brazo. Conjuntamente, un cirujano de Bologna llamado Gasparo Tagliacozzi (1545-1599), publica en Venecia, (1597) su obra "De Cortorum chirurgia per incitionem", donde mejora, describe e ilustra la obra de los Branca, ameritando por ello que se le conozca como el segundo padre de la Cirugía Plástica. Fue muerto por la Inquisición Italiana.
Al iniciarse el uso de las armas de fuego en el siglo XVI apareció la necesidad de entender sus implicaciones clínicas, por ello, Ambroise Paré (1510-1590), llegó a demostrar que la gravedad de dichas heridas se debía a la intensidad y laceración en sí. A su vez se dedicó a estudiar las anomalías congénitas, bautizó la hendidura labial con el nombre de labio leporino y lo corrigió mediante un punto en ocho horizontal.
Después del periodo del relativamente escaso desarrollo en la Cirugía Plástica, el siglo XVIII se caracterizó por los hallazgos de cirujanos británicos en la India. Por primera vez llevan a los países de Europa las enseñanzas en cuanto a colgajos se refería. Evidencia del hecho es, que en 1814, Joseph Carpue, un afamado cirujano londinense, estudia y aplica estas técnicas.
El siglo XVIII transcurre con los vertiginosos descubrimientos de Von Graefe (rinoplastias) Denonvillers (zetaplastia para corrección de ectoprión) Sabatini (lip Switch) Von Langenbeck (fisura palatina) Warren (rinoplastias, blefaroplastias, labio y paladar hendido, así como el primer injerto de piel); y con excelente literatura referente al tema como el "Manual of Operative Surgery", de Szymanoswski, publicado en Rusia en 1870.
Ya en el siglo XX, se inicia con las primeras rinoplastias de la era "moderna", practicadas por el Dr. Joseph (1865-1934) en Alemania y en Inglaterra con las publicaciones de Sir Harold Gillies (1882- 1960), realizando artículos y libros de texto para las escuelas de medicina. Los acontecimientos como la Primera y Segunda Guerra Mundial evidenciaron la necesidad de implementar en forma la Cirugía Reconstructiva.
El avance en la fabricación de materiales plásticos y sintéticos en el siglo XX dio un gran auge a la Cirugía Cosmética al presentar alternativas a personas que presentaban algún defecto que no podía ser corregido con tejidos propios, como aquellas que experimentaron un tratamiento de mastectomía para el cáncer mamario, prótesis de mama, mejillas y mentón, etc. |